Sex club

Durante años se creaba un boom sexual de clubs nocturnos, clubs de mujeres como mercancia sexual.    Cada luz de neon daba color a las calles y carreteras de numerosas ciudades.                           Entre lujo ostentación y cariño  tras un intercambio de pesetas,  ganancias para el proxeneta.      Se empezaba a crear esa sociedad fria y sin escrupulos en la que vivimos hoy.  Entonces a todo se le hacia el visto bueno.  Mientras una mujer del placer, no ganaba un goya por su actuación, y cada noche le encerraban en esa carcel, llena de paredes rojo  pasión,  por obligación tenia un encuentro carnal, en esos clubs solo las paredes mudas y ciegas saben que paso alli, cada noche, entre lagrimas, charlas, y gemidos de un placer camuflado, y prohibido.   Sin conocer a fondo la existencia de la necesidad economica y humanas de cada mujer.
  Algunas esclavas sufrian agresiones,  abusos, vejaciones e incluso la muerte, a manos de clientes y  proxenetas. Asi crecian y crecian las organizaciones criminales de trata de mujeres.
 Degenerando en una red que engañaba a las mujeres del amor.
 Pues es injusto  llamar puta, zorras o prostituta a nadie que ofrezca placer. A mi no me gustan esas palabras ya que denigran y deberian borrarse de nuestro vocavulario.
Pues tiene que ser muy dificil entregar  placer sin perder la compostura,  y siempre camuflado. 
Tampoco puedo culpavilizar al soltero,  que por soledad buscaba el servicio a cambio de dinero.  Creo que ambas partes necesitan la misma comprensión y ternura  en sus vidas. Tanto  el clientes soltero como las mismas trabajadoras del placer.    Prefiero señalar a esa Injusta  sociedad que les señalo y denigro, y que nunca elimino del todo a dichas organizaciones. 





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